ENTREVISTAS

Carla Peterson & Luciano Castro: “Nos adoramos, tenemos química y cuando actuamos... ¡volamos!”

/ Gente, 19.02.2008 /

Se conocieron cuando estudiaban teatro, y desde entonces son amigos. Pero nunca antes habían trabajado juntos. En Lalola juegan con todas las armas que comparten: su humor, la seducción, la ternura y la complicidad. Ella asegura que él “es tan sensible como Facundo, su personaje”. El asegura que ella “es una mujer dulce y que sabe reírse”. Y la fórmula es perfecta: el programa éxito de América ya se ve en Brasil, Colombia, México, Uruguay y Chile.

Luciano: ¿Cómo te fue?
Carla: Bien. ¿Y a vos?
Luciano: Mmmm.

Cómplices más que colegas, Carla Peterson (33, de Córdoba capital; soñaba desde chiquita con ser actriz, estudió teatro con Miguel Guerberof y danza en Nueva York y Los Angeles, de novia con un francés) y Luciano Castro (32, de Villa del Parque; jugó al fútbol y llegó a integrar un preseleccionado a los 15, practica boxeo desde los 16, actor desde la adolescencia y papá de Mateo, de 5 años) armaron un código propio. Nadie se anima a preguntar de qué habla este dúo confidente. Mientras posan para las fotos, se dedican murmullos y risas al oído. E, inevitablemente, la entrevista se transformará en una charla de amigos.

Luciano: Mi hijo está muy desilusionado con el doblaje en Brasil. Me dijo: “Papá, ¡tu voz es malísima!” (risas).
Carla: A mí me gustó la mía. Es graciosa.

– ¿Cuánto hay de cierto de la química que se ve en televisión?
Luciano:
Con Carla sabíamos que nos iba a pasar, porque nos conocemos desde hace muchos años, aunque nunca habíamos trabajado juntos. Yo la adoro…
Carla: Y yo a él…
Luciano: Es una actriz increíble. Pero en la fórmula entra el elenco completo: todo se dice y se escucha, algo que no es tan común en los ámbitos de trabajo.

– ¿Ese es el secreto de Lalola?
Luciano:
Somos actores que estudiamos y tenemos el mismo objetivo: actuar. Así, alcanzamos un vuelo increíble.
Carla: Sin este elenco, la historia no hubiese sido creíble, porque había que hacer verosímil un cuento de fantasía: un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer. A mí me encanta verlos actuar, los admiro.

– El programa ya se emite en Brasil, México, Uruguay y Colombia. ¿Se entiende el humor absurdo?
Luciano:
Ya está vendido… ¡Qué querés que te diga! (risas). Hablando en serio: todos estamos alerta para quitar los modismos y los localismos. Nunca vas a escuchar un “che”.

– ¿Qué pensás de Facundo, tu personaje?
Luciano:
¡Es un tarado!
Carla: ¡No digas eso! Si no, no me puedo enamorar… ¡Lola no muere por un tarado, eh! Luciano: Facundo está perdidamente enamorado desde el capítulo uno. Y desde entonces interpreto a un enamorado al que no le importa NA-DA. A lo sumo su hija, por lógica...

– Pero los televidentes también vemos, por primera vez, a un hombre decir que no.
Carla:
El amor entre dos muchachos es más difícil que entre un hombre y una mujer (en tono de justificación).
Luciano: Está bien que pasen esas cosas. Me gusta que el protagonista sea un loser (perdedor), tiene más que ver con la vida. La madre de su hija lo abandonó, para sus compañeros de trabajo es un bol… ¡y encima se enamora de una mujer que es un hombre! ¿Qué puede ser peor? Esa gente vive, existe, y todos los días hace lo posible para estar mejor. Y yo prefiero que el galán sea una persona a quien las cosas no le van tan bien como desea. ¿Voy bien?
Carla: Muy bien…
Luciano: ¿Viste? Esto de consultarle lo que digo es parte de la química de la que vos hablás. No pasa sólo dentro del estudio de grabación.

 

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