ENTREVISTAS

Carla Peterson: "En lo personal, me gustas hombres que no dan trabajo. ¿Los hay...?

/ Gente, 11.12.2007 /

Tacos par el infarto, collares imposibles, corcetería de diva. Así es el decorado del camarín en el que Carla Peterson (33) recrea a Padilla, una sensual rubia que cada noche se parece menos al playboy que alguna vez fue. Cuatro meses pasaron desde que el público argentino comenzó a divertirse cada noche con...¿Lalo?... ¿Lola?... O mejor: un gálan que pierde los espacios que conquista una rubia bella, inteligente y sensible.

- ¿Cómo evaluás hoy tu primer protagónico?

- Me sigue sorprendiendo. Apenas si tengo un rato para salir. Pero cuando lo hago, me doy cuenta de que cada vez es más grande lo que pasa con el programa. Me fue realmente muy bien. ¡Mi imaginación no había llegado a tanto! Falta cada vez menos para que terminen las grabaciones y pienso en lo que voy a extrañar estos escenarios y a la gente que todos los días veo acá...

- Conseguiste mayor respeto profesional apartir de un producto masivo, algo poco usual...

- Creo en el reconocimiento a largo plazo y siento que me llegò con Lalola. Con el tiempo aprendí muchas cosas, pero siempre me impuse límites para ir hacia adelante y no desviarme. Sentía que en este proyecto el desafío era la viabilidad el personaje: un hombre dentro del cuerpo de una mujer, en una tira de todos los días. Era un fenómeno. Y lo que pasó con Lalola tambièn lo es.

- El diario británico The Guardian publicò una nota en la que dice que sos tan buena que es muy difícil que alguna actriz de habla inglesa pueda reemplazarte, con excepciòn quizàs de Eva Longoria.

- ¡Sì! Me sorprendió mucho. Además, allá son muy duros con las críticas y tienen una escuela de actores mucho más antigua que la nuestra... Me emocioné y lo festejé con mi familia. Obviamente, no tenía previsto que dijeran esas cosas, ni que tanta gente viera el programa. Ahora sí espero más sorpresas, porque creo que son merecidas: no serían un regalo...

- ¿Tu mayor orgullo?

- Sí, tal vez. Ya no me molesta hablar tan bien del programa. Si no lo hiciera sería egoísta, porque es lo que me devuelve la gente en la calle y en el set. ¡A veces parece un teatro! Ves que alguno se ríe, otro que presta atención... Son muchos los que están detrás para que el programa salga bien, aunque el reconocimiento nos lo llevemos los actores.

- ¿Cuánto hay de improvisación?

- Aunque el libreto estaba escrito antes de empezar a grabar, nos fuimos apropiando cada vez más de los personajes, y eso hace que uno pueda inventar un poco más. A veces improvisamos solamente para divertirnos. ¡Mis compañeros son tan graciosos y tienen un humor tan inteligente...! Es la primera vez que me río a carcajadas cuando grabo. ¡Tengo que repetir escenas como nunca!

- Pese a que la historia nace de un maleficio, el resto parece muy verídico.

- Sí. La idea es mostrar qué le pasa a la gente cuando una mujer ocupa un lugar de poder. A eso se suman los espías, los romances, los celos y todo lo que te ocurre en la vida. Uno siempre lleva lo que le pasa al trabajo porque es el lugar donde transcurre la mayor parte de su tiempo. En la redacción de la revista Don se reflejan la competencia, la rivalidad, y me parece que eso genera identidicación en el espectador. Esos detalles sonsiguieron que el hechizo se hiciera creíble y que pudieran aceptar mi personaje.

- ¿Lola es la reivindicación de las rubias inteligentes?

- ¡Es verdad! ¡Las rubias siempre son tontas! No lo había pensado... ¿No será que pasó desapercibido porque en realidad es un hombre, un rubio? Mmm... Si lo hubiera dicho antes quizás hubieran cambiado al personaje. Mejor no digo nada (risas)... Tanto machismo dando vuelta por ahí...

 

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