ENTREVISTAS

Carla Peterson y Griselda Siciliani en Corazón Idiota

/ La Nación, 15.07.2009 /

Con la dirección de Carlos Casella, Ana Frenkel y Daniel Cúparo, se estrena Corazón idiota, una comedia con una impronta bien Descueve.

Hace dos años, cuando Carla Peterson recién arrancaba con las grabaciones de Lalola y ni imaginaba todo lo que vendría después de la mano de Los exitosos Pells, y Griselda Siciliani todavía estaba ocupada con Patito Feo y no figuraba en su horizonte protagonizar una comedia dramática en plena avenida Corrientes dirigida por Daniel Veronese, estas dos actrices ya empezaban a pergeñar una aventura que mañana llega al escenario de la sala Pablo Neruda del Complejo La Plaza.

Es que Corazón idiota "la obra en cuestión" nació de las ganas de estas dos intérpretes, que se conocieron durante las grabaciones de Sos mi vida, donde Peterson era la malísima Constanza y Siciliani, la boba de su prima Debi. De compartir tanto diálogo desopilante surgió una amistad que las llevó a descubrir que les gustaba lo mismo, que habían hecho un recorrido artístico semejante, que disfrutaban de producir sus propios espectáculos y que se morían de ganas de hacer algo juntas. Algo que les exigiera transitar por los lenguajes de la danza, el canto y la actuación, que les permitiera contar una historia, que les significara un nuevo y mayor desafío.

Así fue como a Siciliani se le ocurrió la idea de invitar a Carlos Casella para que las dirigiera. Ella quería esa impronta que había probado cuando "participó por un reemplazo" de Hermosura, la obra del grupo El Descueve que él había dirigido junto con Ana Frenkel y en la que también actuaba Daniel Cúparo, precisamente quienes luego se sumaron al equipo de dirección. Entre los cinco armaron un equipo compacto que durante meses imaginó y probó historias, esquemas de trabajo y lenguajes escénicos que finalmente arribaron a lo que es hoy Corazón idiota, título que sumado a la foto promocional del espectáculo (en el que la dupla Peterson-Siciliani aparece llorosa, sufriente y eterna perdedora) puede dar una idea de hacia dónde va la cosa. Pero casi seguro que la idea es equivocada, ya que con tres ex Descueve firmando texto y dirección nada se puede predecir.

"Es una comedia, un musical, pero no una comedia musical", arranca Peterson. "Es una comedia que tiene música y humor", se suma Siciliani. Ellas cantan, bailan, actúan e interactúan entre sí y con otros cuatro actores-bailarines (Fernando Tur, Leo Kraimer, Rakhal Herrero y Diego Rosental), que interpretan a los miembros masculinos de una banda de música de la que ellas son las coristas. Desde ese lugar "falsamente secundario" Peterson y Siciliani cuentan la historia de estas dos mujeres en permanente estado de alteración.

"Para ellas, la vida, el amor y los deseos son puro sufrimiento, están todo el tiempo en carne viva, al límite. Viven las cosas con una intensidad que no tiene nada de costumbrismo ni naturalismo. Llega un momento en el que pareciera que el espectáculos se te viene encima", se entusiasma Siciliani. "Es que en el estado en que están no se puede pensar mucho, sólo reaccionan hacia lo que sienten", secunda Peterson.

~ 1 ~ 2 ~